No pierdan las fuerzas del corazón interior por ninguna causa.
Ustedes, Mis compañeros, alcen vuestras voces hacia lo Alto porque Dios escuchará vuestra proclamación de amor; así podrán ser rehabilitados espiritualmente por Mi Amor Redentor y vuestras vidas se volverán benditas y sagradas ante los Tronos de Dios.
Mi Señor del Universo me pide alentarlos, guiarlos, acogerlos, amarlos y sustentarlos a todos dentro de Mi Sagrado y Bendito Corazón; mas, si ustedes como almas me abren la puerta de vuestra existencia Yo, bajo el Poder del Padre y del Espíritu Santo, los podré liberar de cualquier mal que los engañe y los perturbe.